| Vergara, 19 de noviembre del 2011.- La única foto que se conserva en la Casa de la Cultura de la ciudad de Treinta y Tres, de don Plácido Rosas Cabero. Era hijo de Juan Rosas (el último de los Treinta y Tres Orientales) y de Loreta Alberta Cabero (hay algunas personas que la sindican como Martina Cabero). Había nacido en la Villa de Melo el 5 de octubre de 1835 y fue entre otras cosas, vendedor ambulante y hacendado. Hombre de cierta cultura, fue músico (tocaba la guitarra) y director de la Banda Municipal de Cerro Largo. De ideales blancos, sirvió en la División del Coronel Angel Muniz, cuando la guerra de La Triple Alianza (Guerra del Paraguay), estando presente en la batalla de Yatay. Posteriormente, dedicado a la vida civil, en 1873 compró campos a la Sucesión de María Méndez y comenzó a construir el rancherío que andando el tiempo daría origen al Pueblo Plácido Rosas (Departamento de Cerro Largo) a orillas del Río Tacuarí. En 1875, cuando la Revolución Tricolor, el Coronel Angel Muniz, lo convoca a filas obteniendo como respuesta un total rechazo de don Plácido, por lo que manda al Dragón a prenderlo por un secretario de color. Cuentan sus descendientes, que ambos hombres se encontraron en una portera no muy lejana al pueblito y que tras discutir de palabras, desenvainaron los facones y se trenzaron en un singular duelo criollo. Pocos minutos después don Plácido infería una herida mortal, al negro secretario del Coronel Angel Muniz, dándolo por tierra. En 1878, trajo a don Juan Rosas (el padre) a vivir con él al pueblo, falleciendo éste, el 30 de marzo de 1902, siendo trasladado en carreta al cementerio de Garao, donde primariamente se le dio sepultura. Luego, en 1956, sus restos fueron trasladados en una urna a la Plaza 19 de Abril, de la ciudad de Treinta y Tres. En 1897, don Plácido, tenía la concesión de bote y balsa, sobre el río Tacuarí en el Paso del Dragón. Y durante la revolución de este año, en momentos que el ejército colorado del General Santos Arribio, transitaba desde Villa Artigas (Río Branco) con dirección a Treinta y Tres, al tratar de rebasar el río muy crecido, sobre la balsa en cuestión, los caballos se asustaron, provocando el hundimiento de la misma, la muerte de varios soldados y las pérdidas de numerosos pertrechos de guerra. El General Arribio, intentó indemnizar el daño referido a don Plácido, pero éste, a pesar de sus ideas antagonistas a las del General colorado, rechazó enfáticamente el dinero ofrecido, coincidiendo ambos hombres, que todo había sido provocado por un mero golpe del destino. Casó con Luisa Larrosa Marín (hija de un importante estanciero del Rincón de Ramirez) y de esa unión nacieron: José Pascasio; Juan Concepción; Luisa Juana; Hipólito José; Plácido Dionisio; Elisia Ducrecia; Loreta Alberta; Adriana y Carlos Beltrán. En las páginas finales de una voluminosa Biblia, anotó el nacimiento de cada uno de sus hijos. Además tuvo dos hijos naturales, que llevaban su apellido: Pedro y Cirilo. Don Plácido Rosas Cabero, falleció en el Dragón, un 28 de enero de 1907. Posteriormente, en el año 1967, el pueblito tomó definitivamente su nombre.- |